viernes, 29 de agosto de 2008

UN PELLIZCO EN EL ALMA.


El 35% de la población europea será mayor de 60 años en 2050, frente al 20% por ciento que había en 1999. Se calcula que en España habrá 12 millones de mayores a mediados de siglo, una "revolución demográfica" que supone una serie de "retos y oportunidades" que se deben aprovechar".
Así lo expresó en León la secretaria de Estado de Asuntos Sociales, Amparo Valcarce, durante el acto inaugural del Foro Internacional sobre Envejecimiento, en el que participan 160 representantes de organizaciones no gubernamentales nacionales e internacionales, además de expertos en esta materia.
Este foro es previo a la Conferencia Ministerial de la Región Europea de la ONU sobre Envejecimiento, organizada por la Comisión Económica Europea de la ONU (UNECE) y el Gobierno español, que se celebrará hasta el día 8 en León.

En el acto inaugural, Valcarce ha destacado que los gobiernos tienen "especial responsabilidad" a la hora de poner en práctica nuevas políticas públicas para afrontar el envejecimiento.
Además, ha recordado que dos de cada tres personas mayores de 80 años son mujeres, por lo que ha apuntado la necesidad de diseñar una "estrategia de género".

Hace dos días concerté la cita, repasé el expediente: los nombres, las edades, los domicilios…los ingresos…en fin todos esos detalles que para los TT.SS nos dibujan una imagen de lo que vamos a encontrar al realizar una entrevista de la que tenemos que deducir la situación, el riesgo, el trato… el amor y el desamor, la tolerancia y la intolerancia, la fortaleza y la fragilidad de la persona a la que se trata de atender y de todo su entorno social (aveces hasta vecinal) y tomar la decisión de aplicar uno u otro recurso, esta o aquella prestación… de enfrentar en la mayoría de los casos las sinrazones de hijos/hijas/nueras/yernos/nietos/nietas…que tratan de convencernos que la situación de su madre, padre, hermano... mejoraría con “esa pensión nueva de la independencia”…. Pero no quiero ceñirme a esta realidad de piedra, a estas situaciones de pedernal, quiero transcribir mis sensaciones, mis temores y mis quebrantos (por no decir ¡hostias pobre mujer!) ante el desolador panorama de aquella mujer que parecía retorcerse (quizás de dolor o de vergüenza ajena) en su silla de ruedas cada vez que me decía:

…”yo en una residencia, sí allí se tiene que estar bien… pero mi hija quiere el dinero, todo se le hace poco…¿sabe usted? tiene un hijo mocito que esta “endrogao“ todo el día y cuando pide dinero hay que dárselo porque … ya le ha pegado más de una vez a su madre… con lo formal que era cuando venía por las tardes a merendar…¿sabe usted?...antes no había esas cosas… así que todo el dinero que pueda acarrear mi hija es poco…sí, sí…ya ha estado en un sitio de esos…¿Cómo se llaman?...¿granjas?... pero que va…dos meses bien y al tercero otra vez lo mismo…esta como “alelao”, se le cae la baba y solo quiere dormir

En ese momento ví como sacaba de su solsillo un pañuelito,y disimulando, enjugó las lágrimas que empezaban a brotar de sus ojos y amenazantes querían empañar el cristal de sus gafas.

¿Verdad usted que en las residencias los viejos estamos bien?...

En esos momentos hay que tragar saliva, presionar el pecho y decirte a ti mismo…”no soy su nieto, ni su hija, ni su hijo…a esta mujer no la conozco de nada”….!que fuerte!.

¿Yo con ochenta y tres años donde voy a estar mejor?...me tenía que haber muerto cuando el pobre de mi marido… el no dio ni pizca de castigo.

Nuevamente la anciana se aferra a su pañuelo y a mi la congoja hace que me trague más de un suspiro, sí, esos suspiros que alguna vez se nos escapan porque hay sentimientos y emociones -que sin darnos cuenta- convertimos en aire para sacarlos fuera de nosotros, porque sabemos que de lo contrario nos harían explotar los ojos en lágrimas. Voy a omitir por respeto-casi devoción- a esta mujer el resto de su monólogo, porque yo simplemente observaba…era ella quien parecía haberse preparado la entrevista…
Cuando se abrió la puerta –bruscamente- entró su hija, venía sudorosa, disimulando el cansancio que se tiene cuando uno va a prisa a algún sitio y por fin se llega. No era una mujer ni joven ni mayor…era, sí… era una mujer que llevaba sobre sí una pesada carga, o al menos eso me pareció a mi…quizás estaba predispuesto a creerlo después de escuchar a la anciana, pero eso es lo de menos…

Si, si, yo creo que lo mejor será que le den esa paga de 400 €,…porque las viudas tenemos (¿) una pensión tan baja que con esto del € no llegamos al final del mes… ¿Por qué mi madre tiene derecho verdad?... las cosas de la casa se las hago yo…sí… yo vivo tres casa más abajo y casi siempre estoy aquí con ella… además ya la ve usted esta estupendamente lo único que le sobran son los años…por lo demás está muy bien..¿verdad?... me han dicho que cuando empiece a cobrar también le dan unos atrasos… Después vinieron las alabanzas a la TT.SS y por si acaso se abstuvo de las de índole político… pero no sin dejar de decir… este gobierno esta haciendo mucho por los mayores…¿verdad?.

La anciana parecía haber enmudecido y yo con ella. El fin de la historia me la voy a callar…hay un código deontológico que cumplir… y un respeto grande, muy grande hacia aquella mujer nerviosa que sabía perfectamente lo que era mejor para ella. (quizas sea una de las pocas veces que haya podido hacer valer su opinión y su decisión).